Esta es Coqui, una hembra corona bruna que nació el año pasado en mi aviario, es hija de un macho consort gris, que me regaló Carlos en el 2011, es un macho excelente y un buen padre, cuando la madre sale del nido, ocupa su lugar, tanto si hay huevos como pollos. Me ha dado pollos excelentes y, por el hecho de que fuera un regalo de Carlos, morirá en mi aviario. El año pasado cuando Coqui tenía 10 días me la encontré helada y con el buche lleno sin digerir, sólo había nacido ella, era la primera puesta y los demás huevos estaban sin fecundar, me extrañó porque tanto el macho como la hembra eran excelentes padres. La saqué del nido porque estaba más muerta que viva y la calenté con una manta eléctrica, cuando entró en calor la empecé a dar gotas de manzanilla hasta que empezó a digerir la comida. Cuando habían pasado más de dos horas empecé a darla papilla y hasta hoy. Estuvo dos meses comiendo jeringa, hasta que la bajé con los demás, sino hubiera sido imposible que comiera sola, el sólo hecho de verme la volvía loca. El problema que tuvo, lo tragona que es, se come todo lo que le pongas, da igual lo que sea. Una vez puse cerca de la jaula una rama de hierbabuena, en un vaso de agua y, cuando me quise dar cuenta se la habíía comido casi toda. Con unos meses tuvo una diarrea después de comerse toda la granada que le puse, después de eso he tenido mucho control con su comida y no ha vuelto a tener problemas.

Utilicé manzanilla sin saber muy bien lo que hacía, como la ví tan mala pensé en hacer lo que le había visto a mi madre toda la vida, cuando a alguno de nosotros le sentaba mal la comida, tuve suerte y después me dijo el veterinario que él lo había utilizado mucho, en un centro de recuperación de aves donde había trabajado.

Tuve varias personas que la querían, pero se quedó con nosotras y tiene como dueña a Rocío, mi nieta mayor.

Este año sólo la he dejado una puesta, ha tenido 5 pollos en una nidada y, ha sido una excelente madre.

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